Las ventajas de los soportes para naves agrícolas se reflejan principalmente en tres aspectos: optimización estructural, innovación de materiales y diversidad funcional:
Los soportes fotovoltaicos flexibles están optimizados para su instalación mediante suspensión, tracción, suspensión y soporte, logrando una instalación en múltiples ángulos (arriba, abajo, izquierda, derecha) y adaptándose a diferentes terrenos. Tiene una gran envergadura y un peso ligero, lo que puede reducir la cantidad de soportes y acortar el período de construcción. Su rentabilidad es significativamente mayor que la de las estructuras tradicionales con estructura de acero.



El soporte del cobertizo de arco pequeño Nongtaier está hecho de material compuesto de fibra templada y resina, con una resistencia decenas de veces mayor que la de los productos de plástico. Es resistente a altas temperaturas, bajo frío y corrosión, y tiene una vida útil de más de 10 años. Este material también tiene resistencia al impacto y a la fatiga, lo que facilita su retracción y liberación repetidas veces.
Protección solar: los invernaderos agrícolas pueden proporcionar sombra amódulos fotovoltaicos, alargando su vida útil.
Regulación del clima: la estructura del invernadero puede ajustar el microclima en el campo, reduciendo la temperatura y evitando daños por calor en verano, y manteniéndose cálido y resistente al viento en invierno.
Ventilación y transparencia: El diseño abierto asegura la circulación del aire y favorece la fotosíntesis de los cultivos.
Resistencia a desastres: los soportes flexibles tienen una fuerte resistencia al viento y son adecuados para terrenos complejos como montañas y laderas áridas.